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Terapia para la ansiedad y los ataques de pánico

La ansiedad no es un defecto de carácter ni una señal de debilidad. Es un sistema de alarma que existe para protegernos y que, en algún momento, ha aprendido a activarse cuando no hace falta. El problema no es sentirla: es que se dispare tan a menudo, con tanta intensidad, o ante situaciones que antes no costaban nada.

Quien llega a consulta con ansiedad suele llevar meses —a veces años— intentando gestionarla por su cuenta: evitando ciertos sitios, controlando cada detalle, buscando información, pidiendo que le tranquilicen. Estrategias que alivian a corto plazo y que, sin querer, terminan haciendo la alarma más sensible.

El trabajo en terapia consiste en entender cómo funciona tu ansiedad en concreto, qué la mantiene, y aprender a responder de otra manera. No a eliminarla, sino a que deje de dirigir tus decisiones.

El proceso

Cómo se trabaja

Las fases no son compartimentos estancos: se solapan y se ajustan a cada persona.

  1. 01

    Entender tu mapa, no el de un manual

    Las primeras sesiones sirven para trazar cómo funciona tu ansiedad: qué la dispara, qué piensas en ese momento, qué haces para aliviarla y qué efecto tiene eso a medio plazo. Ese mapa es el que guía todo lo demás.

  2. 02

    Regulación fisiológica

    Antes de poder pensar distinto hace falta poder respirar. Trabajamos herramientas concretas —respiración, atención al cuerpo, manejo de la activación— para que la intensidad baje lo suficiente como para poder operar.

  3. 03

    Trabajo cognitivo

    Identificar los pensamientos que alimentan la alarma y aprender a ponerlos a prueba, no a discutir con ellos. El objetivo no es «pensar en positivo», sino pensar con más precisión.

  4. 04

    Exposición gradual

    Recuperar poco a poco lo que la ansiedad te ha ido quitando, a un ritmo acordado y siempre contigo al mando. Es la parte que más cambia el pronóstico a largo plazo.

  5. 05

    Prevención de recaídas

    La última fase es consolidar: reconocer las señales tempranas y tener claro qué hacer si la ansiedad vuelve a subir. Que puedas ser tu propia terapeuta.

Objetivos

Qué puedes esperar

No son promesas: son los objetivos hacia los que orientamos el trabajo y que vamos revisando por el camino.

  • Comprender qué está manteniendo tu ansiedad, con nombre y apellidos
  • Herramientas que funcionan en el momento en que aparece el malestar
  • Recuperar situaciones, planes y lugares que habías ido dejando
  • Menos necesidad de control y de reaseguro
  • Un plan claro por si la ansiedad vuelve a asomar

Dudas

Sobre esta terapia

  • Varía según la persona y el tiempo de evolución, pero en ansiedad es habitual notar cambios en la intensidad y en la sensación de control entre la cuarta y la octava sesión. La consolidación lleva más tiempo y es la que sostiene el resultado.

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¿Empezamos a trabajar en esto?

La primera sesión es de 60 minutos y sirve para evaluar tu caso y proponerte un plan. Sin compromiso de continuar.

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